Anochecer en el campo argentino — dos personas leyendo junto al fogón bajo un árbol de cintas rojas

Historias de acá

Criar chicos a puro cuento argentino.

Un carpintero que le hizo un puente al corazón. Una nena que golpeó una puerta hasta que se abrió. Un gaucho que ataba cintas rojas para que nadie se pierda. Historias nuestras, para leer en voz alta antes de dormir.

Por qué existe esto

Los chicos se crían con las historias que alguien les cuenta.

Nuestros hijos saben de memoria a los héroes de otro continente. Y no saben que acá hubo una cocinera que le dio de comer a un ejército entero, ni que la lapicera que tienen en la mochila la inventó un tipo mirando una bolita cruzar un charco.

Estos cuentos son para eso. Para que crezcan sabiendo de dónde vienen y de qué está hecha la gente de esta tierra: del que convida cuando no le sobra, del que se rebusca con lo que hay, del que vuelve a repartir lo que aprendió.

Un país se hereda contándolo.

La biblioteca

Elegí uno para esta noche.

Cada cuento se lee en voz alta en menos de quince minutos y viene con una pregunta para conversar al final. Descargalos, imprimilos, llevátelos.

    Para el que lee

    No hace falta ensayar.

    Están escritos con frases cortas, para que la voz tenga dónde apoyarse. Alcanza con leer despacio y dejar que el silencio haga lo suyo.

    • Leelos como hablásEl voseo es el de todos los días. No hay que impostar ninguna voz.
    • Hacé los sonidosCuando aparece un tac, tac, tac o un bom… bom…, sonalo. A la tercera vez se suman solos.
    • Bajá la voz de nocheTodos los cuentos tienen una escena a oscuras. Ahí el personaje decide, y funciona mejor en secreto.
    • No expliques el finalEsperá. Si nadie dice nada, ahí está la pregunta para conversar.
    • La parte real, despuésAl final de cada cuento está lo que pasó de verdad. Es para el que pregunta.

    Contanos

    ¿Qué pasó cuando lo leyeron en casa?

    Si un cuento les gustó, si te hicieron una pregunta que no supiste contestar, si querés que escribamos sobre alguien que falta, si lo estás usando en el aula: escribinos. Se leen todos.